Lo que no fue

Muy pocas veces recurro al amor

Sobre todos los días de sol

Cuando me encandila

Cuando me sega la autoridad del querer

Y posterga la definición de mis actos

 

Es ahí donde ando de aquí para allá

Cargando pilas de mi control remoto del beso

Y grabo un: Te amo- en un contestador telefónico

O por ahí recurro a la espera

Sin encontrar más que un silencio

 

Muy pocas veces mi vida me regala

Un escalofrió,

Mientras un niño en el colectivo

Me sonríe su vida

Y yo tan elocuente como siempre

Lo miro, me conformo

Y sigo adelante mi desdicha.

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Cuestionario

Otra vez se lloran los espectros

Los jardines son ciénagas enamoradas del hacha

Llueve y tengo frio, la piel se seca, el amor se cae

La compañera providencial se evade en sonrisa

Y mi rostro no es el mismo,

La casa se mantiene cerrada para guardar recuerdos

que no existieron….

 

Lo anormal

“La mediocridad para algunos es normal la locura es poder ver mas allá”Charly Garcia”

 

No se hagan problema

Acá hay un loco soñando

Sigan cerrándoles las puertas

Igual el loco se hospeda en la oscuridad

 

Un loco perdido en un exilio

De palabras, en un barco de sombras

Navegante sutil navegante,

No se hagan problemas señores

Los locos acostumbran a estar solos

Salen por calles de brea

Donde se pega su conciencia

Y de golpe limpian su inocencia

En los nidos de los pájaros

 

Déjenlo solos, ellos reclaman su soledad

Entre sus libros invisibles, entre sus manos de cielo

Que perturban cordura

Inentendido

El seguía la luna…

Era tan grande su corazón

Que las libélulas lo aplaudían

El amor de los pájaros

Por si acaso se repara esta tormenta

La luz del viento abriría sus ojos

Simple ritual donde llega la inocencia

 

El poder del amor es una percha de carne

Las manos entrelazadas en una angustia

Navegan sobre el bálsamo de sombra

 

Atestiguo que no es cierto

Que se pierden los ojos

Es la magia la prueba del alma

Que perfora la mirada y su alquimia

 

Vuela todo vuela fuera del tiempo

Circulo Sagrado

Siguen viniendo a buscarme los muertos

Que habitan en mí

Con sus mantos de huesos

Y sus almas de alas

Me llaman

Me despiertan

Una y otra vez

 

Y ya no sé qué más decirles

Que me nació un hijo sin amor

Que mi mujer confundió la noche con el día

Que de golpe  una bodega entro por las rendijas

De mi puerta

Y se inundó la esperanza

De cadenas rotas

 

 

Que todo sigue como entonces

Así de simple, como que la vida tramita discapacidades

Y los muertos me miran, me habilitan su oración,

Se acercan a mi vida que también está muerta

Para bendecir los oráculos de mi sangre

otra vez

Pequeña flor

Antes de tiempo
Se infartan elefantes
Hay una ronda de manos
Y un pájaro detenido
Solo una pequeña flor
Es el sombrero del día
Solo un lenguaje destroza
Lo que no habla una caricia.

Tu beso dentro del mio

Traspasamos los imanes
Conjuramos los presidios
Desbocamos los abismos
Animales raros nos circundaban
Pero el juramento no los vio
Tu boca dentro de la mía
Tragando los vapores
Del pacto de semillas
Asomándose al ripio
Donde los arboles lloraban

El tiempo y su desdicha

Le había nacido una botella

Y él esperaba un bebe,

Aun así entender de su transformación

Cuando todavía era humano

Pegaba fotos en la oficina

Ponía su rostro como salvapantalla

Para no ser menos que los demás

 

El tiempo siempre es ese gran rival del todo

Sobre todo de los sueños, de la normalidad mínima,

A los dieciséis años se convirtió en botella

Y él lo miraba cada vez más asustado de futuro,

Luego se convirtió en Clonazepan

Aunque dentro de una botella lo genero su locura

No pudo más que resignarse

Ya que nadie le pudo restablecer su vida.

El Poeta

Consigo mismo pasa el poeta

El raro espécimen que fulgura misterio

Se la cae la letra sobre la sangre

Y se supone que necesita su castigo

 

Maldigo el verdor, la luna con astronautas sin aliento,

La plaza pública de los escribanos mutilados,

El pensamiento de la piel que lo atormenta,

La mitad del mundo que lo lleva de la mano

 

El plazo para acarrear el interés de las sotanas meadas

Por el fuego sagrado que canjea poder,

las polillas que se le posan en su cráneo,

el cenicero que espera por su muerte

 

¡Oh poeta que caes¡

Tan pronto a la estructura de un cuerpo

Indeseable para la gente común

¿qué haces allí escondiendo tu tinta

en las resacas de tu sangre?

 

Mundo anormal de sillas eléctricas

Para tu grito que calla

en la perrera del eco.

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