La momia descorazonada

Tropezaste sobre la nube indigna,

Sobre el paisaje subrayado de esperma.

Sobre tu propio orín herrumbrado de latas,

Sobre los marcos de las puertas invisibles,

Has tumbado el eco de los miserables

Mientras abrías las puertas de las palabras usadas,

Has amado la creencia del calor en la piel,

El Dios acribillado por un beso sin hueso,

Tu mirada siguió como entonces

Protegida por la ventisca del silencio

Ardiendo en los túneles donde te dejo la sombra

Cobijando las sensaciones lejos, tan lejos…..

De este mundo que aún no te nació

Videncias

Se vengó del verano tiro hielo en los paisajes

Su piel estaba blanca, incolora, casi al borde de tinieblas,

Su marido le pregunto si le pasaba algo

Y ella comenzó a parpadear tan seguidamente

Que se le perdieron los ojos

Retorno

Tanta vida hace que el dolor flotara sin órgano
en el aire
O era solo masa, gravedad plural
en la espalda
Atracción de una tierra, grito, llanto, carga sin voz
en la impotencia rebelde de un cuerpo
pequeño invisible
soberbio sensible
Insolente patinador libre…
en pistas de barro recurrente.

Golpes y Redundancias

 

Mi papá le pagaba a mi mama

Mi mamá le pagaba a mi papá

Mi hermano conmovido ante los hechos

Empezó a pegarle a ambos

 

Yo que había defendido el pacifismo

de aquellos años setenta

No pude desadaptarme ante  la situación

Y empecé a pegarle a mi papá

a mí mamá y a mi hermano

Ellos también me pegaban.

 

Un vecino al sentir tantos golpes

Nos tocó timbre y nos empezó a pegar a todos

Pero nosotros también le pagábamos

Y nos pegábamos nosotros a sí mismos

 

Alguien llamo a la policía

Sospechábamos de un viejo boxeador retirado

Que vivía en la esquina de casa

 

La policía entro a nuestro hogar y le pego

A mi mamá, a mi papá a mi hermano y a mí

 

Nosotros ente tanto hecatombe

No respetamos las leyes

Y le pegamos a la policía

 

Recuerdo que nos metieron en un

Calabozo y los presos nos pegaban

Recibiendo de nosotros nuestros castigos también

 

Lo extraño de todo aquello

Que en el pabellón cercano al nuestro

Nos reencontramos con nuestra familia

Después de tanto tiempo

Y de tantas peleas en los velorios.

 

Amor-Tajado

Los ojos se recuestan al lado de la tibieza

Por ti mi vida esta espejada

Se derriten las velas de mi ánima

¡Oh loca pasajera de viajes sin destino!

Cuan insoluble el pergamino de tu piel

Los labios desnudos y sin mascaras

Tan enrareciendo estos tiempos

 

Besar tu beso

En el almidón de tu latido

Donde se proyecta el fénix

Y la lluvia ya no es ingrata

 

Te amo en tu cuerpo que me pongo

Llevándolo al éxtasis de ese cielo

En la almohada melliza de alergias

Mojadas de amor

Donde nuestra enfermedad

Es el parto de tan continuado

viaje

La verdad de Dios

Dios no era de carne

Escupió en los humanos

Pedazos de residuos

Que formaron carne

Y de ahí que confundieron el amor

De ahí que nacieron abrazos

Como lazos atrapando caos

 

El ser no vacilo su incredulidad

Mientras Dios estaba ocupado

Creándole al ser su pecado.

EL IMPENSANTE

No pensaba en nada. Solo hacia cosas sin el pensamiento, nunca tuvo atribuciones de mentalizarse en el pensamiento.

O quizás nació sin él.

Así como la sinrazón se adueñó de sus estados, sus actitudes eran extrañas. Llego a la estación y quería ver el tren de cerca, tan de cerca que se paró en medio de la vía.

No pensó que no se detenía.

Y para colmo la muerte no piensa tampoco.

El tiempo a Destiempo

 

A los treinta y cinco años salió de la  panza de su madre,

Vivió varios años encerrado en ese cordón      

Que nunca  soltaba, su padre que era simplemente un manipulador

Muy exitoso,

Incluso titiritero en un circo de la zona

Rogaba que siguiera allí en esa placenta, aún más años

Pero nació a los treinta y cinco,

Con una madre de catorce y ese padre de dieciséis.

Habría que ponerle límites antes que se haga anciano.

 

Ellos sin embargo salían a bailar

Emborrachando la vida

Los días de lluvia, dejando a aquel niño avejentado

Leyendo libros en su habitación.

 

No hay nada que hacer:

De padres jóvenes nacen niños ancianos

Que  desconocen el capricho de ellos.

Sin titulo

Bajo los sombreros

Los vestidos, los botones, la mueca

El transparente luto de los fantasmas

Que nos miran

La vejez arrogada en velas

Bajo todo el transitado espacio

De la música, donde recordamos

La estupidez de nuestra ausencia

Justo ahora

Que la sordera se llena de frio

Que los confites de la infancia

Son solamente sueños dolidos

Que la vida fluye

Y vivimos sin saber

El sentido

Pero recordamos

Nuestra pasión, nuestra llama

El amor en los cuentos viejos

La intemperie de la pregunta

 

La vida es una prueba simétrica de varios monos que lloran su indebido calvario,

La naturaleza una prueba por conquistar en los hombres que la riegan de maldad.

El origen del tiempo un reloj desarticulado reconociendo espacios en la noche

Mi sonrisa nomas un paisaje rotundo de lágrimas en conflicto

Que van robando los sentidos

Mi payaso un débil ser que se acuesta en los fracasos de la sombra

Un oculista fabricando túneles en los bosquejos terribles de una poesía

Estancada en una hoguera

Cuáles son las ideas para manifestar el silencio,

Para acunar el soplo de alas en la calvicie de los pájaros,

Cuales los métodos, la acertada manera de cultivar abrojos en precipicios,

Cuales los dilemas, las preguntas, el ruido de la piel que se cae,

El ritual de los ciegos que se cuelgan en las persianas

Los inquilinos del miedo que descansan en los recuerdos

Entre una cuna y un ataúd el tiempo navega su albedrio

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