La mujer amada

Jorge salió de su casa, no eran tiempos fáciles para solventar los gastos que requería un hogar por tal motivo  se comprometió en su trabajo a hacer horas extras, se despidió de Laura y los niños como siempre, beso de mejilla de por medio.

Siempre su relación Trabajo – Hogar fue muy discreta, de tal manera que los acontecimientos que allí se desarrollaban nunca se los hizo saber a su mujer.

Saludo en su barrio a José el canillita del barrio, y se marchó con el horario justo siempre acelerado por llegar, no sea cosa que le descuenten el presentismo.

Recordó  por un momento que la noche anterior Laura durmió o a los pies de su cama, igual él estaba cansado y no le dio importancia.

Laura mientras sus hijos se bañaban espero su turno para poder hacerlo, la hora pasaba y apuro a los niños que con cierta alegría poco usual en otros, se sentían felices en esos baños aquellos pequeños que  podían de hacerlo diariamente.

Laura ya lista tomo a Jorgito y a Mabel y los subió a su coche, rumbo a la institución, sin querer olvido un papel de suma importancia para su vida personal.

Laura siempre había precavido ciertas cosas pero esta se le había escapado, aquel número de teléfono que siempre guardaba en la  lámina de un cuadro y vaya a saber porque su memoria lo había olvidado y lo tuvo que sacar de allí, pero ella manejaba con sus hijos a cuestas y pensando en el curso de Inglés que había iniciado imaginariamente esa semana.

Su horario ya estaba bien programado para pasar a buscar a sus hijos y hacerse una escapada hacia otro lugar, estaba todo planificado, Jorge vendría a las 20 horas y esa llegaba a las 19.

Ese día Jorge llego a la oficina y su jefe no había asistido, lo cual no dejo de sorprenderlo porque nunca era de faltar Roberto.

Encima tenía una tarea pendiente que estaba en los archivos que guardaba Roberto bajo llaves.

Pero bueno aquello lo tomo de sorpresa y más aún cuando llamaron sus familiares dando la triste noticia que Roberto había fallecido a las 18:59 horas .

Se fue antes ese día, llego a su casa a las 17 horas y encontró aquel papel.

Era exacto el teléfono era el de Roberto, sintió en él un tormento inmenso, un dolor irrepetible, tomo su auto a las 19 :30 hs  y se dirigió a la funeraria.

Cuando llego vio en la puerta a Laura y sus hijos entonces dio marcha atrás y desapareció  del mundo mirando las fotos de sus hijos que estaban junto al parabrisas.

No crean que se suicido se fue simplemente del mundo llevándose la mirada de dos niños en un celuloide.

El sabia como hacerlo.

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Cuento corto

He olvidado el destino de la tormenta y se cierra ante mí un acto indecente, un suplicio de estados que asumen su representatividad en mis estados.

Me acompaña sin embargo el vago recuerdo que seguirá muerto del pasado, una soga de acero que acostumbra a deslizar mi cabeza por toda la casa abandonada, mientras vienen a buscarme para interrogar mi cadáver en la sala refrigerante

He estado pensando largo tiempo antes de este fin de encontrar la respuesta precisa, el pacto conveniente ante mi integridad que se fue haciendo fuego en el tiempo.

No necesite muchas explicaciones, yo que había dado todo por vivir, no necesite excusas, a fin de cuentas, me quedaban pocas cosas pendientes por hacer, y la última que puede lograr fue confesarle a un amor platónico mi sentimiento, dejarle extractos de mi locura para que lo analice sin ninguna salvedad tal como lo imaginaba.

Necesite un vida diferente que me diera las riendas de una sensibilidad ajena a este mundo, y como tal no encontré la manera más precisa que esta para acabar con un ser desacostumbrado a modalidades tan crudas.

Ahora bien, quien sería aquel que podría identificarme, si no tenía amigos, ni parientes, todo era ex en mí. Exmujer,  Exhijo,  Examigos…

Por lo tanto la ausencia reino.

Y hoy miro desde otra parte, donde la sombra se reúne en misterio con la invalidez de la muerte, miro el gesto sin gesto de mis abandonados seres que tanto he querido.

La piel negada

rostro
 

 

 

 

 

Miraba la gente, pero el no se veía, sin embargo aquello no le preocupaba, hasta que llego el día que la gente desapareció y fue asi que él tomo contacto con los espejos y sin querer pudo saludar su rostro desfigurado por las habladurías.  

 

 

 

El hombre encerrado (Mini relato) (A: Jorge Luis Estrella, por su amistad)

 

 VENGANZA-HOMBRE-INVISIBLE

Se había quedado encerrado en el baño, por mera casualidad (o no) ese día nadie pasaba, la puerta lindaba con los ascensores que también se habían detenido, la luz se había cortado, la oscuridad era como un pozo en la noche.

Los compañeros de trabajo estáticos estaban en una nursery porque el tiempo se había retrasado.

El hombre encerrado no se había enterado de nada hasta que la vida  misma lo mato.