La mesa vacia

Hay hilos de sangre que escupen nuestro socorro

Estamos hecho para creernos que después de los abuelos, los tíos, sigue la familia,

Sin embargo no hay más familia, hay teléfonos con contestadores.

Y algunas veces sin ellos donde ellos mismo  nos dicen:-que queres-

Y nosotros no queremos nada, solo necesitamos un gesto de rescate

De los que nos quedan, la idiotez de pensar que aún recordamos la infancia

Mientras ellos siguen de largo dinamitando esa sangre,

La cuestión es aprender a no contar más con ellos.

 

Fueron parte de una infancia que ya paso

Entendamos eso por favor.

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