Dejare el silencio escondido
En algún sótano
Pondré cerraduras a la mirada
Que no mira
Enredare tus sueños 
En una sábana de papel

Luego como un tigre
Que huye de la lluvia
Volveré a besar
Tu saliva anestesiada
Para volver a irme
Para volver a desaparecer

Cuando es hora que la orden
No forme parte del sentimiento

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Delirios de viento

Abrigarme de tu piel de pájaro
Fue solo una manía del querer equivoco
Mientras yo me iba
Vos estabas
 
¿De que me sirvió volar?

Es probable

Es probable
Todo es probable
Que me clausuren
Que me encierren entre cartones
Que el amor me desaparezca

Todo es probable
En la precisión
Del sosiego

En la lágrima que camina
Buscando su guardaespaldas

 

PAT-PERRY

 

Sera esta vida que me habla de mí
O el ocular principio de la belleza que nunca pude ver
Será solo el ardor de la piel que se esfuerza
En el mandato loco de la negación trascendida,
Será acaso la vida- déspota eyaculación de mieses 
Precipitadas sobre el horizonte de la luz
Donde las piedras se embalsaman
Tan rigurosas, o será el predominio de la ceguera crónica,
La ebriedad amontonada de la sangre que repudie
Desde tanto

No son síntomas los que abarcan la necedad
Ni principios que empiezan en el fin

Son solo sombras que en su círculo
Hacen que la muerte se empiece a saber
Mucho antes de poseerla

Secretos del niño astronauta que fui

La vida sin exigencias y el niño volador que fui volaba lejos

Tan lejos que perdía el sentido del espacio, de los planetas,

Sensibilidad del alma sumida en la constelación directa del latido

Donde engendramos el amor intenso

La calma profunda de las estrellas subidas a una escalera

Donde mi viejo transpiraba sacrificios.

 

Me fui de lado, me perdí en los expedientes de mi documento

Y seguí amando al astronauta niño que fui

Idiota de mí mismo en un mundo reclinado su espalda

Ante la falta de emoción de ese ayer…

 

Me encontré de golpe con un pecho roto de lágrimas

Con canas en mi humanidad y recuerdos en mi alma

 

Un viejo loco de pronto en los insultos de un revés

Pero sano conduciendo la libertad de esa inocencia clausurada

Sin cuerpo

Entonces cuando en mi corazón resbalo la vida, me vi dentro de tus ojos mirando lo mismos instantes, la misma quietud, el mismo silencio. Tan mecánica mi supervivencia debajo de los libros que se perdieron en mi memoria, imantados en pájaros envueltos en cenizas volando y desparramándose por el aire demencial que ya la sangre era un estatuto condenado de nauseas.
Mire el bendito amor en los labios dorados de la primavera, y encontré en la carne pegamentos, fue cuando me aleje de él despidiendo mi hueso que abrazaba, era tan templada la inocencia, tan maléfica con sus cuchillos clavados en el espíritu que vi a Dios aproximarse y de pronto como una ráfaga de espuma marcharse para siempre.
Quise bañarme en tu cuerpo y despedir mi carne bajo el agua, así tan sutil como un violín obligado a desarmar su nota, así tan frágil es el viento que recorre las heridas del tiempo, así tan disonante como una calle de vereda esquivando tráficos.
El tiempo no es tiempo cuando el infinito lo tienta, las cosas que vemos no son las mismas cuando la mirada manifiesta otras creencias..
Al limitarse al mirar la eterna cofradía de luciérnagas que colorean la noche, al ponerle color a las cosas incoloras, uno se siente de nadie, vencido en su eterno ligamento de abrazos pulverizados.
Luego vi la verdad, o descubrí la miseria que era lo mismo, las sogas de la cama hacían el amor con mi alma que lloraba tan huérfana, tan doliente en las mistelas, en los jardines donde me escondí.
Ya la noche está encendiendo una luz extraña como un candil de viento en los aquelarres donde las brujas se reían de mí.
Trate de mejorar mi rostro pero la degradación me implanto tanto espanto, que corrí con el inevitable monstruo que se disfrazaba de mí.
Era tarde los estados ya estaban dominados por el fuego y las velas incendiaban el viento.
Mientras las hormigas en su eternidad lograda sabían del amor.

Los besos perdidos

 

Besar la vida
La inocencia
El estado más puro del tiempo
La espejada
El desamor
Los ritos
El silencio
Besar sin contemplación el vacío
El sendero de los suicidas
Que besan flores, el sortilegio de los amantes
Que dilatan su vaso de luz
En la mediana oscuridad
De un amuleto perdido
Besar lo inbesable
Lo que no tiene vida
Lo que los poetas buscan
En el círculo de la tinta
Que los arrulla
Besar el fin de la esencia
Donde perdura
El tiempo comiéndose
labios

Y el poeta muere

Ese día

Cuando en la poesía

la letras empiecen a cobrar vida

seré poeta

mientras tanto mi texto

sera silencio

La integridad del sueño

 

Sobre un manojo de estrellas
El cielo suele ser fiel
El perro de luna le ladra a la bandera
Se huele en el resentimiento
Metafísicas que no son ciertas
El arte duerme en tu beso
Y la poesía hace hincapié en acariciar
Lo embalsamado

Surgen cristales en forma de piedras
Que se extravían debajo de gajos de piel
Donde rebalsa lo huraño
Hélices estancadas en el amor
Y tu lluvia que bebe el destino
Acostada entre los brazos del árbol
Que la tienta.

Será el pájaro ciego
El único autor
De este poema
O el delfín que llora
Vestido en flor

No será nunca mi poema

ni el de nadie
Un poema que empiece
En la lógica

Actual

Sentado en la sombra de una venganza
Observa los huérfanos que pasan sin dueño
Sobre una vereda de fuego 
Que congela el invierno

Cae con su mueca
Sobre el Armagedón
Y se cultiva de ira
En el mismo momento
Que la pobreza amasa su pan

No tiene importancia le dice
A sus títeres

Que duermen en los baldíos
Del silencio
Como así

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